NIVEL SECUNDARIA

En el nivel secundaria, la Institución Educativa Parroquial Santa Cruz busca que los estudiantes profundicen y afiancen competencias, capacidades, actitudes, conocimientos y valores adquiridos en los niveles anteriores.
Nuestros estudiantes demuestran un mayor control y manejo de sus emociones, así como capacidad para ponerse en el lugar del otro inspirados en el Evangelio de Jesús: “En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis” (Mt, 25, 40). Los estudiantes de secundaria han desarrollado el reconocimiento de sus limitaciones, posibilidades, oportunidades y habilidades, expresiones de una autoestima equilibrada, al enfrentar situaciones problematizadas y realizar proyectos académicos.
Formamos integralmente a los jóvenes proponiéndoles los valores del Evangelio, y presentándoles a Jesucristo como salvador: “Le dice Jesús: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí”, en quien el hombre puede encontrar la felicidad. Por ello, damos la posibilidad a los estudiantes de secundaria de acceder a los sacramentos de la penitencia y la Eucaristía, experimentando la misericordia divina en todo su esplendor.
A nivel cognitivo, los estudiantes han desarrollado su pensamiento abstracto y seleccionan estrategias de aprendizaje de manera autónoma acordes con sus preferencias para aprender, para resolver tareas y situaciones problemáticas planteadas.
Son más conscientes de la realidad de su país y de la influencia de las ideologías y filosofías del mundo circundante, que requieren una respuesta de la persona y de los ciudadanos para su enfrentamiento o solución, por lo que los estudiantes aplican un pensamiento crítico y analítico frente a los acontecimientos políticos, económicos y sociales. Asimismo, aprenden a acoger las emociones y opiniones de los demás, buscando la participación, la integración, el acuerdo y la cooperación de los miembros de su comunidad.
En su relación con los demás, lo estudiantes se reconocen como personas llamadas a una vida plena y virtuosa que busca la belleza, la bondad y el bien común, valorándose positivamente por el encuentro con el amor de Cristo resucitado que le da sentido a la existencia del hombre. Como fruto de este encuentro con Dios, los estudiantes se comunican sin temor, con seguridad, confianza y claridad, expresando sus sentimientos, ideas y experiencias respetando opiniones divergentes y llevándoles a anunciar este amor de Cristo a los demás.